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Hidralia, la UMA y Cruz Roja desarrollan un sistema de alerta pionero dirigido a personas que viven en soledad

El proyecto permitirá monitorizar y lanzar señales de alarma ante cambios de rutina en el consumo de agua

Hidralia, Cruz Roja Española y la UMA han suscrito hoy en el rectorado de la Universidad de Málaga un convenio de colaboración para para la realización de un proyecto de investigación e innovación sobre el “Desarrollo de sistemas de alerta ante cambios de rutina en el consumo de agua de personas que viven en soledad”, una iniciativa que forma parte del ‘Proyecto Soledad” de la Junta de Andalucía.

 

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La contribución de Hidralia a la realización del proyecto consistirá en la instalación y monitorización de al menos 40 nuevos contadores de telelectura entre los municipios de Marbella y Estepona; mientras que Cruz Roja Española será la encargada actuar en caso de emergencia y colaborará en el diseño y planificación, junto al grupo de investigación de la UMA, de la puesta en marcha del proyecto en Andalucía, en el caso de que esta primera experiencia piloto sea exitosa.

El equipo de trabajo de la UMA encargado de la realización del proyecto estará formado por los investigadores del Instituto Universitario de Tecnología e Ingeniería del Software ITIS Ismael Navas, José Manuel García Nieto, José Francisco Aldana, Maria del Mar Roldán y Cristóbal Barba. 

La telelectura es un sistema de soluciones digitales de lectura de contadores inteligentes a distancia que permiten consultar el consumo de agua en cualquier momento y desde cualquier lugar de forma rápida y sencilla. Con esta transformación tecnológica, Hidralia implementará un sistema de alarmas que pueden configurar los propios usuarios para controlar los consumos, lo que serviría para detectar de forma casi inmediata fugas (evitando derroches e impactos en las facturas) y posibles ‘okupaciones’ de segundas residencias, así como para dar servicio asistencial a personas que vivan en soledad al detectar una falta de consumo en un periodo determinado de tiempo, como es el caso de este proyecto.

En su ejecución, el grupo de investigación de la UMA diseñará el formato de los datos y sus mecanismos de obtención, diseñará modelos predictivos y definirá los objetivos de análisis identificados. Asimismo, desarrollará un algoritmo de detección de eventos y avisará sobre consumos anómalos a Cruz Roja para que proceda a la verificación de las incidencias.

En la firma del convenio de colaboración, que permitirá el inicio de los trabajos, han participado el gerente de Hidralia en la Costa del Sol, Fulgencio Díaz Madrid, el vicerrector de Investigación de la Universidad de Málaga, Teodomiro López, y el presidente provincial de Cruz Roja Española Luís Utrilla Navarro. 

La soledad en cifras

La población andaluza se enfrenta a dos retos importantes. Por un lado, la caída de la natalidad y, por otro, el envejecimiento progresivo, lo que provocará que un tercio de la población tenga más de 65 años en un horizonte de 50 años, según la ‘Proyección de la Población de Andalucía y Provincias 2016-2070’ publicada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA).

La distribución por edad de la población andaluza responde a un modelo regresivo, típico de territorios envejecidos con baja natalidad y mortalidad, en que el grupo de edad de personas entre 65-84 años (1.385.104 personas en Andalucía, 17,69% del total), es mayor que el de la población más joven (menos de 14 años, 15,25%), especialmente por la mayor proporción de mujeres mayores respecto a las jóvenes (18,3% frente al 14,8%).

Según el ‘Estudio sobre soledad no deseada en personas de 55 y más años en Andalucía’, elaborado por la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, el 47% de las personas andaluzas de 55 y más años se encuentra en soledad no deseada. El sentimiento de soledad aumenta con la edad, siendo especialmente preocupante a partir de los 80 años. Además, un 15% se encuentra en riesgo de aislamiento social, cifras que aumentan entre los grupos de mayor edad como consecuencia de la rotura o pérdida de la red de amistades y una menor frecuencia de los contactos.